Vivimos en un mundo que corre demasiado rápido, y yo también sentía la necesidad de parar, respirar y reconectar con lo esencial. Así nació este proyecto en el corazón del Valle de Perputxent: un refugio que estoy construyendo poco a poco, con la intención de ofrecer un espacio donde el tiempo se detiene y la calma se convierte en protagonista.
Todavía estamos en proceso, pero quería empezar a compartir contigo la esencia de este lugar. Aquí no habrá pantallas ni prisas, solo naturaleza, silencio y el murmullo del río Serpis. Estaremos rodeados de montañas como la Safor y el Benicadell, que transmiten esa energía única de la tierra y nos invitan a descubrirla caminando por la Vía Verde del Serpis o por senderos históricos como el Camino del Cid.
Lo que estoy creando no es solo una casa rural, sino un punto de partida. Quiero que aquí puedas descansar, pero también vivir experiencias que te transformen: retiros de fin de semana, talleres de autocuidado y creatividad, masajes relajantes, sesiones de sonoterapia con gong, encuentros con productores locales de vino o aceite, y rutas conscientes por la naturaleza. Todo pensado para reconectar contigo mismo y con lo que realmente importa.
Para mí, La Tizona es un refugio interior y exterior al mismo tiempo. Un lugar para escuchar tu propio silencio, para compartir con otros en convivencias o simplemente para dejarte llevar por la calma. Cada detalle, desde las habitaciones hasta los espacios comunes, estará integrado en la naturaleza que nos rodea, buscando siempre esa sensación de equilibrio y serenidad.
Me encantaría que me acompañes en esta aventura, que formes parte de este proyecto desde sus inicios y que juntos descubramos el poder de lo simple: naturaleza, calma y autenticidad.
¡Bienvenid@!
